El Senado debate cambios en la Ley de Glaciares en medio de protestas en todo el país.
Organizaciones ambientales, sociales y políticas convocaron a movilizaciones en distintas ciudades mientras la Cámara alta discute una reforma cuestionada por su posible impacto sobre la protección de los recursos naturales.
POLÍTICA
2/26/20261 min read


En una jornada atravesada por la tensión política y social, el Senado de la Nación se dispone a debatir una reforma de la Ley de Glaciares, una normativa clave para la protección de reservas estratégicas de agua dulce. La sesión se realiza en medio de protestas convocadas por organizaciones ambientales y sectores de la oposición, que advierten sobre un posible retroceso en la legislación vigente.
Las manifestaciones se replican en distintos puntos del país, con concentraciones frente al Congreso y en plazas centrales de varias ciudades. Los grupos que impulsan las protestas sostienen que los cambios en discusión podrían habilitar actividades extractivas en zonas actualmente protegidas, especialmente en áreas periglaciares, consideradas fundamentales para el equilibrio ambiental.
Desde el oficialismo, en tanto, defienden la iniciativa al argumentar que busca “actualizar” la normativa y compatibilizar la preservación del ambiente con el desarrollo productivo. En ese sentido, aseguran que la reforma apunta a brindar mayor previsibilidad a las inversiones sin descuidar los controles ambientales.
El debate se da en un contexto de fuerte polarización política y con antecedentes de controversia en torno a la ley, sancionada originalmente para proteger glaciares y su entorno como reservas de agua. Distintos sectores advierten que cualquier modificación podría alterar el alcance de esas protecciones y generar impactos a largo plazo.
Se espera una sesión extensa y con posiciones enfrentadas, tanto dentro del recinto como en las calles, donde la movilización social vuelve a instalar el tema en el centro de la agenda pública.
